por Bioconservacion Septiembre 11th, 2015 0 comentarios
ELIMINACIÓN DE ETILENO:
Reducción de mermas de frutas y verduras en toda la cadena de distribución 

Aproximadamente un tercio de la producción de los alimentos destinados al consumo humano se pierde o desperdicia en todo el mundo, lo que equivale a aproximadamente 1.300 millones de toneladas al año.
 
Esto significa que cantidades enormes de los recursos destinados a la producción de alimentos se utilizan en vano, y que las emisiones de gases de efecto invernadero causadas por la producción de alimentos que se pierden o desperdician también son emisiones en vano.
 
Los alimentos se pierden o desperdician a lo largo de toda la cadena alimentaria, desde la producción agrícola inicial hasta el consumo final en los hogares, si bien en países industrializados es más evidente en la etapa de consumo doméstico, en países de ingresos bajos, los alimento se pierden principalmente durante las primeras etapas y etapas intermedias.
 
Fuente: Pérdidas  y desperdicio de alimentos en el mundo, SIK & FAO
 
En general, en el mundo industrializado se desperdician muchos más alimentos per cápita que en los países en desarrollo, en un consumidor de Europa y América del Norte es de 95 a 115 kg/año, mientras que en el África subsahariana y en Asia meridional y sudoriental esta cifra representa solo de 6 a 11 kg/año.
 
En un mundo con recursos naturales limitados (tierra, agua, energía, etc.) y donde es necesario encontrar soluciones coste-efectivas para producir suficientes alimentos inocuos y nutritivos para todos, reducir las pérdidas de alimentos debe ser una prioridad.
 
La mayor parte de los alimentos desperdiciados son frutas y verduras, estos desperdicios pueden  reducirse sustancialmente mejorando las condiciones en toda la cadena de distribución con el fin de mejorar la eficiencia de la misma. 
 
En el caso de países industrializados, el uso de sistemas de eliminación de etileno durante el trasporte y almacenamiento es una  práctica habitual, hay una clara concienciación sobre los efectos del etileno en el proceso de maduración de frutas y verduras y también  de las ventajas que supone su eliminación: producto fresco durante más tiempo, reducción de mermas, mejor imagen de empresa, etc. concluyendo en una optimización de recursos y mayores beneficios económicos.
 
Diferente es la situación en las últimas etapas de la cadena,  en supermercados y consumo doméstico, donde todavía hace falta concienciar sobre los efectos perjudiciales del etileno en frutas y verduras y de las ventajas de usar sistemas para la eliminación de etileno.
 
Tras 20 años en el sector de la filtración de aire, Bioconservacion es líder ofreciendo soluciones inocuas para eliminar etileno de forma eficaz:  sachets , filtros, máquinas, etc.,  durante el transporte y almacenamiento.
 
Hay estudios que nos indican que el 88 % de los consumidores desechan productos  frescos antes de ser consumidos,  convencidos de la necesidad de reducir estos desperdicios en el consumo doméstico, Bioconservacion  realiza un gran esfuerzo en I+D  en adaptar su tecnología  de conservación de producto fresco, basada en la eliminación de etileno, a los requisitos del mercado doméstico, colaborando con  fabricantes de frigoríficos con el fin de proponer soluciones integradas en sus neveras, y también desarrollando soluciones desechables que el consumidor pueda colocar en sus neveras.